~Flores que cambian vidas~

Un hombre de traje negro entró en el bar del hotel sin hacer el menor ruido.
Caminó despacio y seguro hasta la barra y se sentó en uno de los altos taburetes marrones.
Pidió un vaso con whisky y hielo. Cuando el camarero se dio la vuelta, se metió la mano en el bolsillo y sacó una gran flor de color rosa.
Los pétalos eran enormes y apenas le cabían en la mano. Algunos estambres salían del capullo y se enredaban unos con otros mientras dejaban caer algo de polen en los dedos del hombre.
Dejó la flor en un hueco encima de un pequeño escalón que rodeaba la barra, se bebió el vaso de un solo trago y salió de allí llorando sin saber qué decir.

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Poesía entrópica