Navidad.

Es Navidad. Bueno, no Navidad propiamente dicho, pero casi.
Estamos a 6 de Diciembre y Málaga ya está con las luces de navidad, con los árboles adornados, con Papá Noel por las calles, con el frío, las bufandas y el chocolate caliente. Hemos empezado el calendario de adviento, los polvorones, los turrones y con todo eso, los kilos de más.
Y es bonito.
Es bonito por que una vez al año todos nos ponemos la careta, fingimos ser alguien que no somos, hacemos como si no tuviésemos problemas y reímos. Reímos sin parar. Reímos, comemos, bebemos y mentimos.
Pero gracias a las luces de navidad, a las cenefas de colores, a las bolas brillantes de los árboles, al confeti de la cabalgata de reyes, al papel arrugado de los regalos y todo lo demás, la Navidad acaba siendo la época más bonita del año.

Y no quiero ni imaginarme, cómo será esto en el otro continente.
La magia (o la mentira) se elevará al cuadrado.


Comentarios

Poesía entrópica