Arte de risa.

Has descubierto los tres pilares de mi risa
y nadie había llegado hasta esos precipicios. 

Primero, el punto que se esconde en mi lateral izquierdo, 
con altitud y latitud desconocidas, 
con relieve peligroso, deshabitado y pronunciado, 
que se convierte en el epicentro de algunos terremotos que me desordenan la vida
y hace que me sacuda la tristeza
como por arte de risa. 

Segundo, la continuación de los hombros hasta territorios imposibles,
esa vía de alta velocidad que une cabeza y corazón, 
que es hogar de los lunares que tengo repartidos por la clavícula. 
Ese trozo de piel que se convierte en el centro del Todo
cuando me besas. 

Y por último, el punto más álgido de la locura, 
lo único que falta para volverme loca de atar, 
los pliegues de unas orejas que han oído más mentiras que verdades, 
el centro que divide lo que escucha de lo que quiere escuchar. 

Has encontrado los tres vértices de mi vida, 
de la misma manera que he catalogado la forma que tienes de reírte, 
y joder, 
qué risa. 

Te ríes de manera desenfrenada, 
abriendo mucho la boca, 
haciendo escapar las notas locas de una risa sin cordura,
y de manera extravagante y exagerada
te ríes de la vida. 

A veces ríes un poco menos
pero subes y bajas el pecho
como si tus costillas fuesen el centro de todo. 
Te sueles tapar la cara como diciendo "qué decepción", 
pero luego levantas la mirada y salvas el mundo.
Y vuelves a reír.  

Y de vez en cuando sonríes sin querer. 
Inclinas levemente la cabeza hacia el lado izquierdo, 
esbozas una sonrisa por la que muero
y te brillan los ojos como si te escapase el universo por el iris. 

Y así, amor, es como te ríes cuando me miras. 
Y así, amor, es como me matas con tu risa. 

Comentarios

  1. Como puedes escribir tan bien?
    Me dejas sin palabras!

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    Respuestas
    1. ¡Muchísimas gracias! Es un placer dejar sin palabras con palabras.

      Un beso, cuídate.

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Poesía entrópica