Desnudos, libres y salvajes.

Si vuelves a mirarme con esos ojos desnudos, 
libres
y salvajes, 
voy a deshacerme en complejos una vez más. 

Si vuelves a mirarme con esos ojos desnudos,  
van a temblar todos los edificios de Madrid. 

Si vuelves a mirarme con esos ojos desnudos, 
van a envidiarme todos los poetas
y el frío correrá para escaparse de ti. 

Si vuelves a mirarme con esos ojos desnudos, 
de esa forma tan sincera, 
y dejando hablar a esas lágrimas que nos han arrasado... 

Si vuelves a hacerlo, 
no voy a poder evitar llorar de nuevo. 

Es que ni siquiera me has mirado, 
amor, 
directamente me has visto por dentro. 

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Poesía entrópica