2016 va a ser mejor, lo prometo.

Hoy tengo tantas ganas de sangrar que son las 1:23 de la mañana y me he descargado la aplicación de blogger para móviles.
Y aquí estoy sangrando escribiendo.

He pensado hoy en cambiar radicalmente mi futuro. Dejar a un lado mi bachillerato de humanidades, dejar mis aspiraciones de filóloga universitaria y empezar desde cero en la rama de salud. Dejarlo todo y estudiar psicología para entender un poco más el mundo, para enterderme un poco más a mi. Puede que incluso para arreglar los problemas de la gente, ya que soy incapaz de arreglar los míos.

Que paradójico y estúpido todo joder.
Yo, dando consejos cuando me siento más perdida que nunca. Yo, dando direcciones de navegación para que nadie se hunda, estando a punto del naufragio. Yo, la señorita letras queriendo estudiar ciencias para arreglar otras vidas sin arreglar la suya.
Pero que estupidez más grande joder.

A lo mejor en esta entrada sobran las palabrotas y falta el típico amor cursi que siempre está en mis lineas, pero joder, ahora no toca eso.
Es Navidad. Es Navidad y no veo felicidad por ningún sitio. Solo veo Navidad en sus ojos y en esos anuncios de la tele tan emotivos que subo aquí de vez en cuando.
Es la única felicidad que estoy sintiendo. 

Ayer mismo me preguntaron si estaba triste y la respuesta fue un rápido que se me escapó de los labios. Me preguntaron por qué y cuando me di cuenta del error, rectifiqué diciendo que me había confundido, que estaba feliz.
Pero joder, en eso la gente no se equivoca tan fácilmente.

Espero que acabar el año así, a lo mejor con alguna borrachera gorda que me haga perder la noción del tiempo. Tal vez estos pésimos 2 meses sean un signo de que 2016 va a ser mejor
Puede que le susurre al culo del cubata eso, que 2016 va a ser mejor. Puede que lo diga tantas veces que acabe creyéndomelo.
Espero encontrar de nuevo a la amiga que solo veo de vez en cuando a mi lado.
Espero ver en mi madre la felicidad que ha perdido hace muchos años.
Espero que mi abuela dure un año más y recupere la felicidad que también ha perdido.
Espero no tener que salvar a nadie del puente suicida.
Espero no ser una suicida ahorcada en versos.
Espero salir y ver el cielo. Ese cielo que sólo veo cuando miro por la ventana. Ese cielo, ese que tanto echo de menos y que sigo amando como el primer día en el que me di cuenta de que la belleza se dibujaba en sus colores.
Espero que el cansancio sea físico y solo y exclusivamente de follar con él. Espero que ese cansancio no sobrepase los limites del cuerpo y se meta en el alma, como ha pasado en estos últimos meses.
Espero que él, el mismo que me va a dejar exhausta después de hacer el amor con amor, me siga considerando el amor de su vida y no se marche. Espero que no deje de quererme nunca.
Espero recuperarlo todo. Recuperarme.

2016 va a ser mejor.
Eso espero.







Mientras tanto el dolor y las lágrimas van a seguir aquí. 
Creo que se han enamorado de mí y no quieren marcharse.

Comentarios

  1. Si algún día estudias Filología, estudiarás una de las carreras más hermosas del mundo. Encontrarás decenas de gilipollas,pero a pesar de todo te hará feliz, porque no hay nada como dedicar tu tiempo a algo que te llena de verdad.Si algún día estudias Filología y llegas a ser profesora, podrás hablar con tus alumnos y escucharlos, resolver sus problemas antes de que estos no tengan solución y tengan que ir al psicólogo. Tú eres el rumbo. Tú eres el camino. "No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo". La felicidad siempre se va. Pero siempre vuelve. Y vuelve.

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Poesía entrópica