~extraños~

Me llamo May y mi historia es simple.
Todos los días salgo del trabajo con la intención de volver a casa con mi marido y mi familia, pero algo, un alguien, aquella persona con la que me cruzo todos los dias me rompe los esquemas y la idea de llegar a casa se desvanece, como si nunca hubiese existido.
Es un hombre alto, atractivo, moreno y con mirada ávida, pendiente de todo su alrededor y sin reparos en mirar descaradamente, sin reparos en mirarme descaradamente.
Nada más salir por la puerta del trabajo, lo busco, busco su mirada, su figura oscura y atractiva. Lo encuentro y nos miramos. Una mirada intensa, que esconde amor, deseo, lujuria.... Pero me resisto a seguir, a dejarme llevar y entregarme a él, a echar mis esfuerzos de familia feliz a perder.
Pero no aguanto, me acerco a él, le miro, me mira y nos dejamos llevar. Se me acerca y me coje por la cintura, nos seguimos mirando y algo sucede. El tiempo se para, el viento deja de soplar y él y yo nos besamos. Un beso dulce, largo y apasionado. Un beso buscado, un beso deseado, un beso robado.
Nos separamos y doy media vuelta, como si nada hubiese pasado, como si él y yo nunca nos hubiesemos tocado, como antes, como dos extraños sin nada en común. Ni historia, ni beso, ni nada. Dos amantes separados, con historias diferentes y nunca econtrados. Dos extraños.

Poesía entrópica