~mamá~

No tiene palabras lo que sientes, lo que se te manifiesta por dentro, las sensaciones, los miedos... No tiene nombre ese nudo en el estómago que se forma cuando ves llorar a tu madre.
Es horrible.
La ves ahí, decayendo poco a poco, hundiéndose,  lo único que tu puedes proporcionarle es un abrazo reconfortante y decirle que siga. La ves, con las lágrimas surcando las mejillas, con los ojos enrojecidos, con la mirada triste, las ojeras, las muecas de dolor...
La ves, y no puedes hacer nada, nada para salvarla.
Tu madre. Mi madre.
La quiero, la amo, puede que incluso más. La amo por encima de todas las  cosas habidas y por haber, la amo por encima del mundo, del cielo, de Dios, por que ella, es mi madre.
Ella fue la que me aguantó en su vientre durante nueve meses, mis patadas, mis manotazos, mis movimientos inesperados... Luego, aguantó con dolor las 11 horas de parto que le hice pasar, y más tarde, pasó pacientemente las tardes en las que aprendía a hablar, a andar, a comer por mi misma, a descubrir el mundo.
Ella ha sido la que me ha instruido, la que me ha enseñado todo lo que sé, la que me ha dejado libre en los momentos necesarios y la que me ha a acogido en sus brazos cuando las lágrimas asomaban y las sensaciones me llevaban.
Ella ha sido mi primer diario, pues le he contado todas las cosas que me han pasado, desde pequeñita con los chicos que me gustaban o las niñas estúpidas de mi clase. Ella fue la que cada año me hizo un plato típico para la semana intercultural y la que me llevaba a todos los sitios que yo quería.
Me ha dado todo lo que le he pedido siempre que ha sido posible y la admiro por ello.
La admiro, por todas esas cosas.
Por todo lo que ha tenido que pasar para que yo esté aquí en este mismo momento, escribiendo este pequeño homenaje a ella.
Quisiera decirle que la admiro, pues jamás he visto a una persona tan luchadora, a alguien que soporte ese persistente dolor durante día y noche, y aún así, sonreírnos cada día. La admiro, pues ella es y será la personas mas importante y más fuerte de mi vida.
Quisiera darles las gracias, pues yo soy lo que soy gracias a ella, y que no me eche a mí el mérito, diciendo que mi personalidad es así, por que ha sido ella la que me ha guiado por ese camino, la que me ha enseñado lo que debía y no debía hacer. Gracias a ella soy como soy, y me siento orgullosa de mí misma por que le he hecho caso, he seguido sus consejos la mayoría de veces, y gracias a ella, existo.

Quisiera decirte que te amo mamá.

Poesía entrópica