~fin~

Las lágrimas le rodaban por las mejillas. Las penas corrían por los pómulos de la chica y dejaban un rastro de agua salada. No podía soportarlo.
Ese dolor insoportable, ese desgarro, esa pena enorme... Ese corazón roto.
La oscuridad se cernía sobre ella cada vez que leía las últimas palabras de la carta.


Aquí acaba todo.


Poesía entrópica