~Pequeña~

Esa pequeña chica me atontaba. Me dejaba embobado con sus ojos grandes y con su sonrisa enmarcada con unos bonitos labios.
Lo único que pensaba en clase, explicando y mirándola, era en ella y en el día que pudiese llegar a besar esa pequeña boca. Me miraba con picardía, como si supiera el secreto que yo con tanto recelo guardaba, y eso me descolocaba.
Su pequeño y lindo cuerpo sólo me tentaba, y no puedo negar que alguna que otra vez me fijé en su escote o en sus nfinitas piernas...
Era tan excitante..
Me encantaba la forma que tenía de sonreir, siempre. Cuando entraba en su clase me sumergía en su mirada brillante, mientras soltaba el discruso que tan bien me preparaba por la noche, tan solo para que pudiese estar pendiente de ella.
Me la crucé algunas veces en las escaleras y no pude evitar que mi mirada la buscase, deseando hablar con ella.
Admiraba su caracter resuelto y simpático, y esa forma que tenía de ser, me encandilaba como jamás lo había hecho alguien.
Era increible que una alumna me pudiese atraer tanto.

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Poesía entrópica