~diferencias~

De repente, el cielo se pintó de un azul diferente. Las nubes no lo adornaban como en las tardes de otoño. El sol, radiante, sonreía desde lo alto, acariciando con sus rayos mi piel. Una leve y cálida brisa me despeinaba, jugando con mi pelo. La música sonaba lenta y melodiosa en mis oídos. Todo se movía a su compás.
No sé lo que cambió, pero de repente, me encontré mirano el mundo con unos ojos distintos. El cielo me parecia más azul, el sol más bonito, los árboles más verdes y la brisa aún más agradable. Miré al rededor y la gente sonreia y hablaba tranquilamente, como si sus problemas se hubiesen esfumado, como si su vida se reduciese a ese instante, ese preciso momento en el que todo había cambiado.
Me sorprendí a mi misma mirando el cielo. ¿Qué había pasado?
Sigo sin entender qué es lo que cambió en esa milésima de segundo, pero así, como si fuese cosa del destino, la vida se pintó de un color diferente.

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Poesía entrópica