~Dolores agudos en el pecho~

Me duele muchísimo el pecho.
Me duele como si mi corazón siguiese roto, como si este día me afectase más de lo que debiera, como si no fuese un día normal en el que voy desfilando con una sudadera roja.
Me arde, me quema por dentro, me duele mucho más que cualquier otro día.
Veo algo tan sencillo como un beso, u oigo algo tan inocente como un te quiero y tiemblo.
Tiemblo mucho últimamente, y lloro, y grito.
Odio temblar, por que siento mi propio cuerpo vencer ante las situaciones en las que mi mente sigue en pie.
Odio llorar de tristeza o de frustración, por que luego se me quedan los ojos humedecidos durante todo el día, con el nudo apretando las cuerdas vocales y los sentimientos a flor de piel.
Odio gritar por que pronuncio palabras de las que luego me arrepiento, y me dejo la garganta en defender algo que luego puedo perder.
No soporto esta clase de sensaciones que estos días se ciernen sobre mis hombros, por que me siento débil, presiento como voy siendo vencida por las situaciones, y no consigo reconocerme entre toda esa maraña de hilos que se enredan en mi interior.
Será la angustia, serán los nervios, será el tiempo, la estación o la etapa de mi vida.
Ni lo sé, ni quiero saberlo.

Comentarios

  1. A menudo uno se siente perdido y dolido. Las lágrimas son la forma que tiene el cuerpo de escupir la tristeza. Pero todo pasa, sólo hay que darse tiempo y el sol volverá a salir.

    Ánimo.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por eso tengo este pequeño rinconcito cielo, para desahogarme y expresar todos y cada una de las cosas que encierra mi corazón.
      Todos tenemos malos días y los míos se reflejan aquí.
      Gracias por el apoyo.
      Besitos.

      Eliminar

Publicar un comentario

Poesía entrópica