~Mira tú que mala soy~

Entra la brisa por la ventana.
Esa que se crea en la noche, que aparece de la misma forma que se va, y que luego nadie la encuentra hasta la siguiente luna.
La media noche y media ya ha pasado y no he sido capaz de mandarte un mensaje de buenas noches.
Mira tú que mala persona soy.
Prefiero quedarme en el escritorio, con la ventana abierta y oliendo ese vaso que guarda unos pétalos rojos.
Prefiero mirar como se va abriendo poco a poco, como se empiezan a marchitar los bordes de los pétalos, como las hojas verdes ayudan a resaltar aún más esa explosión de color.
Mira tú que mala soy, que prefiero estar escribiendo que hablándote.
Al menos, al escribir me acuerdo de lo que he estado contigo. Si te hablo, me acordaré de lo que me falta.
Tú, por ejemplo.

Comentarios

  1. Escribir salva recuerdos para siempre :-) Casi puedo oler y ver ese vaso con petálos.

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    1. Salvemos esos recuerdos para que no caigan como una cosa más.

      ¡Besitos!

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Poesía entrópica