~Podría, pero hoy no~

Podría describiros mi tarde.
Podría explicaros cómo fue cada uno de los besos que me dio o cómo caminamos juntos por las calles más bonitas de Málaga.
Podría intentar deciros cómo estaba el cielo, la acera, las flores de los árboles, los rayos del sol o sus labios, pero sería una tontería intentarlo.
Sería estúpido escribiros sobre eso, sobre él, sobre su boca, sus ojos que tanto me gustan o las tonterías que hace por la calle y me provocan una risa.
Podría hacerlo, pero no.
Al menos no todo de golpe.
Os daré la oportunidad de conocerle un poquito con cada relato que haga.
Sólo diré una cosa.
Es uno de los pocos hombres de verdad que quedan en el mundo. De esos que te regalan rosas en la segunda cita, poemas algún que otro día y canciones todas las mañanas. Es la clase de chico que nació poeta, que ama con el corazón y que deja a vida en cada verso.
Pero sobre todo, es la clase de persona que no cabe en un cielo.

Comentarios

  1. ¿Cómo no quererle entonces? ¿Cómo no dejar fragmentos en cada relato? ¿Cómo?

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Poesía entrópica