Al rojo vivo.

Texto escrito por Celia Maloum



Hay un viejo poema de Neruda por el que siempre me he sentido cautivada, y una de las lineas que tiene me ha marcado desde la primera vez que la leí. 


"Es tan corto el amor, y tan largo el olvido"


Es una linea con la que me he sentido muy unida en mis peores momentos, cuando necesitaba conocer a alguien más que sintiese lo mismo, cuando intentaba seguir y revivir momentos que realmente no han existido nunca. Son esos momentos en los que veía chispas que nunca estuvieron, sentía que las estrellas se alineaban a mi favor aunque no tenía ninguna prueba de ello, veía mi futuro antes de que pasase, y después notaba que todo se escurría sin ningún aviso. 

Estos son momentos en los que encontraba la esperanza, la extrema alegría, la intensa pasión, el deseo y en algunos casos, la imposibilidad de pensar en un fracaso. Todo en estos recuerdos se asemeja a lo mismo. Veo todo esto  brillante, quemando, al rojo vivo.

Mis experiencias en el amor me han enseñado lecciones muy difíciles, especialmente esas con ese amor que alcanzaba la locura. Las relaciones al rojo vivo, las que pasaron de cero a cien kilómetros por hora y que después, chocaron contra una pared y explotaron. Fue horrible, desesperante y aterrador. Cuando todo se calmó, quedó algo nuevo de lo que no he conseguido deshacerme. 
Hay algo que decir sobre eso de ser joven y necesitar a alguien de esa manera, saltas de cabeza sin mirar primero. 
Siempre hay algo que aprender sobre la espera de un tren que nunca llega. Siempre hay algo por lo que estar orgullosa al seguir y darse cuenta de que el amor de verdad brilla como el oro, como una estrella clara. No desaparece o explota espontáneamente. 
Puede que escriba una página entera hablando sobre ese tipo de amor si lo encuentro alguna vez, pero esto sólo es sobre ese tipo de amor en el que recientemente he caído y del que he conseguido salir. 
Un amor que me enseñó, que fue triste, bonito y trágico al mismo tiempo. 
Pero sobre todo, esta nota es sobre el amor que sentí al rojo vivo. 



El amor es un juego despiadado, a no ser que juegues bien y con todas las reglas. 


Texto original: 



There's an old poem by Neruda that I've alway been captivated by, and one of the lines in it has stuck with me ever since the first time I read it. It says "love is so short, forgetting is so long." It's a line I've related to in my saddest moments, when I needed to know someone else had felt that exact same way. And when we're trying to move on, the moments you saw back to aren't the mundane ones. They are the moments you saw sparks that weren't really there, felt stars aligning without having any proof, saw your future before it happened, and then saw it slip away without any warning.

 These are moments of newfound hope, extreme joy, intense passion, wishful thinking and in some cases, the unthinkable letdown. And in my mind, everyone of these memories look the same to me. I see all of these moments in bright, burning, RED.

My experiences in love have taught me difficult lessons, especially my experiences with crazy love. The RED relationships. The ones that went from zero to a hundred miles per hour and then hit a wall and exploded. And it was awful. And ridiculous. And desperate. And thrilling. And when the dust settled, it was something I'd never take back. Because there is something to be said for being young and needing someone so badly, you jump in head first without looking. And there's something to be learned from waiting all day for a train that's never coming. And there's something to be proud of about moving on and realising that real love shines golden like starlight, and doesn't fade or spontaneously combust. Maybe I'll write a whole page about that kind of love if I ever find it. But this note is about the other kinds of love that I've recently fallen in and out of. Love that was treacherous, sad, beautiful and tragic.
But most of all, this note is about love that was RED.

love IS A RUTHLESS GAME UNLESS YOU PLAY IT GOOD AND RIGHT.

Comentarios

  1. A ver si resulta que el amor no tiene reglas y su fin es volvernos locos, unos contra otros...
    Un beso, S.

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    1. Pues oye, no me extrañaría.
      Aun que locos, lo que se dice locos, ya estamos.

      Un abrazo enorme.

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  2. Llevas razón, y no hay más.
    Es todo tan lógico, que parece estúpido que algunos nos venga de nuevo esta frase.

    ¡UN SALUDO!
    http://undiariopersonalmas.blogspot.com

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    1. Es todo demasiado extraño.
      Para unos tanto, y para otros tan poco.

      Un beso.

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Poesía entrópica