Yo y ellos.

Qué hipócritas, mentiros y estúpidos somos todos.
No me comos el último trozo de turrón por que he comido demasiado y  van a creer que soy una gorda. No acepto el dinero que me dan por Navidad por que si no van a creer que estoy necesitada de dinero. No tengo con que pagarme unos vaqueros pero no lo acepto.
No somos capaces de comer ni de beber lo que nos da la gana por que tememos a esos kilos de más que (seguro) van a salir después de las Navidades.
Tenemos que ir preciosas a todos los lados, practicar con unos asquerosos tacones para saber cómo llevarlos y poder ser una mujer ejemplar.
No podemos decir que queremos follar por que ¡uy, esa es una guarra!. Ni siquiera podemos besar a nuestro novio en la calle.
Si tienes pareja a los 16 años es que has empezado muy pronto, si tienes un gato a los 40 significa que vas a morir sola.
Y la gente no entiende. Nadie entiende a nadie.
No le voy a hablar por que cree que estoy lamiéndole el culo. Le quiero y me gusta, pero no quiero que lo sepa por que mi orgullo está por encima de todo.
Joder, y yo perdí el orgullo hace mucho tiempo y me quedo alucinando.

Me duele la hipocresía que mueve a esta sociedad, a mi sociedad, me duele la hipocresía que forma parte de mi vida. Me duele que yo sea parte de todo eso.
Me duele aún más no comer lo que me de la gana, no decir lo que me de la gana, no enviar el mensaje que me de la gana ni llamar, besar o follar con quien me de la gana.

Estamos en una sociedad en la que el yo y el ellos mueven todo. No sé si me entendéis.

Comentarios

Poesía entrópica