Fue curioso por que nos hemos cruzado varias veces por el pasillo del instituto. Yo le había mirado, y él me había sostenido la mirada, pero nunca me había visto.
Llegó y se presentó. Me dijo su nombre y le dije que ya lo sabía, que ya sabía quien era. Me miró extrañado, como si fuese imposible que ya lo supiese, como si nunca me hubiese visto en la vida.
Le dije de qué nos conocíamos le conocía, le dije de quien era amiga, y fue entonces cuando supo con quien estaba hablando.

- Te juro que nunca te he visto.

Por que nunca he sido lo suficientemente importante como para que se fijen en mi sin que otra persona que esté a mi lado llame la atención.

¿Entendéis lo que quiero decir?

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Poesía entrópica