Que se quede con su gilipollez y su chica.

Ayer me hablaron de él. Me contaron que ha rehecho su vida, que ha dejado de ser él y que está más gilipollas que nunca por culpa de una que le está jodiendo.
Yo nunca habría hecho eso.
Y me alegro.
Me alegro de no formar parte de su vida y de que él haya cambiado (para peor) la suya. Me alegro de que no sea él. La venganza se sirve bien fría y creo que esta ha sido la mía, aunque no haya tomado cartas en el asunto.
Me alegro de que haya cambiado. Cuando se dé cuenta de que nunca le van a querer como yo le quería, entonces se dará cuenta de que ha perdido una vida.
Qué cabrón fue, joder.
Seguramente no sepa que me destrozó y que por su culpa ahora no confío en nadie. Seguramente no sabrá que me cambió desde dentro hacia fuera y que ahora vivo esperando el momento en el que me hagan daño, aunque nunca me volverán a romper como él lo hizo.
Seguramente no sabrá que lo di todo por él y que me morí cuando decidió salir de toda esta mierda.
Pero joder, qué bien estoy ahora sabiendo lo que sé de la vida.
Y todo gracias a él.
Ahora, que se joda y que se quede con su gilipollez y su chica. Cuando se vea sólo, se dará cuenta del daño que hizo.
Y entonces, será demasiado tarde.  


Comentarios

  1. Muy bueno :)
    Siempre es tarde cuando se dan cuenta, una pena.
    Un beso grande!

    bonjoursamy.blogspot.com

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  2. Seguramente lo que yo pueda decir no va a hacerte ver las cosas de manera diferente, pero pienso que cuando alguien te lastima por algún motivo, lo mejor que se puede hacer es encontrarte cara a cara con esa persona -o escribirle si está lejos- y decirle "te perdono". Esas dos palabras bastan, para que ambos -vos y el otro- caigan en la cuenta de que uno de los dos descendió a un nivel muy mediocre, y el otro, al perdonar, está justamente negándose a convertirse en alguien así, está manteniéndose en el nivel de persona justa, de alguien que puede tener la consciencia libre de culpas, sabiendo que no lastimó a nadie. Cuando perdonás algo que te hicieron, por más malo que haya sido, estás cuidándote a vos mismo. Por otro lado, si guardás rencor, a la otra persona no le causa ningún efecto, ni podés arruinar su vida con eso. Por el contrario, el rencor y la bronca -y también la felicidad de saber que lo está pasando mal- lo único que logran es hacerte mal a vos, y aunque no lo creas, terminan afectando tu relación con los demás, esos que no tienen nada que ver en el asunto.

    Esa es mi forma de verlo, no pretendo cambiar tu punto de vista ni meterme en tu vida, simplemente quería compartírtelo.

    Saludos!

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    Respuestas
    1. Parece que con esta entrada soy una persona rencorosa, de esas que se guardan siempre algo que echar en cara en otro momento. Pero no es así.
      Después de aquella ruptura les perdoné. Les perdoné a él y a ella. Han pasado dos años y he cambiado por dentro y por fuera, y créeme que no les odio, nunca lo he hecho.
      Sólo me hace gracia cómo han cambiado las cosas. Que él ni salga ni viva su vida por ella, por una persona que le está encarcelando. Y no se da cuenta. No se da cuenta de que (a lo mejor) esa relación tiene fecha de caducidad (como la nuestra) y será entonces cuando se vea solo y piense en su vida. Me hace gracia porque eso es exactamente lo que me pasó a mí.
      Me alegro de que sea feliz ahora, de que esté con ella y que tengan dos vidas muy ligadas, pero me da pena, mucha pena, que dependan de esa manera uno del otro.

      No es rencor lo que siento, es una mezcla entre gracia y pena.
      Claro que le he perdonado. Le perdoné en el momento que decidió cortar conmigo. Sólo me dejó y eso hay que superarlo.

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Poesía entrópica