20 de Abril, vuelve.

Hoy he temblado y todo mi imperio se ha resquebrajado con el llanto.
La desesperación convirtió mi sangre en hielo y de repente los dientes empezaron a castañearme.
Frío parecía, pero era miedo.

He tocado fondo.
He tocado fondo en un inmenso mar de lágrimas que han mojado almohadas que no eran mias
y han inundado hombros que están empezando a pensar en marcharse.
Le recorrí la espalda con la intención de recordarlo toda la vida,
porque ya me estoy preparando para la derrota.

Aun asi, a pesar de llorar su pérdida anticipada,
a pesar de haber sentido como se rompía eso a lo que no podíamos poner nombre,
a pesar de haber acariciado su cuerpo casi en forma de despedida,
a pesar de haberle fallado en estos ultimos meses,
a pesar de toda la mierda que tenía dentro,
él estaba abrazandome
y os juro que aún pude sentir su alma
entrelazándose con la mía.

Puede que haya perdido una batalla,
puede que yo misma me haya perdido,
pero eso que he sentido con él,
eso a lo que yo ahora llamo amor
me está dando fuerzas para encontrarme.

Tengo que re-nacer para sentir de nuevo que su alma me quiere con locura.
Tengo que volver a ser aquella persona que un 20 de Abril le saludó al miedo y se lanzó al vacío.
Tengo que volver a ser yo, aunque me mate en el intento.

Comentarios

  1. Sigues siendo tú, todos tenemos épocas, pero no dejamos de ser nosotros mismos.

    Ánimo y salud!

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    Respuestas
    1. Este tiempo de ausencias me ha servido para reencontrarme.

      ¡Muchas gracias por el ánimo!

      Un beso.

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Poesía entrópica