Seguimos pensando que nos debemos algo.
Sigues pensando que debes mandarme un mensaje cuando llegues a casa para que yo me quede tranquila,
sigo pensando en qué voy a regalarte estas navidades,
y en como vamos a celebrar el Año Nuevo.

Seguimos pensando que somos todo sin ser ya nada,
y seguimos hablando como dos enamorados que se echan de menos.
Si, nos echamos de menos,
¿pero sigues enamorado?

Parece que todo se resume a esos mensajes de buenas noches que acaban con un "ya sabes"
como si yo supiese algo,
como si detrás de esas dos palabras se encerrase el mismo contenido que meses atrás.
Y no, joder,
ya no sé absolutamente nada.
Lo que controlaba, lo que creía saber, era que me querías,
y que éramos invencibles,
e infinitos.
Pensé que éramos infinitos.

Ahora ando con los pies arrastrando.
Me pesan las dudas,
los miedos,
y todos esos sueños que se han roto.

Seguimos pensando que nos debemos algo,
que nada ha cambiado,
que tenemos derecho a todo,
que estamos juntos en esto.
Pero no.
No sé cuánto tiempo podré sostener esta mentira.

Al final todos son mentiras.
Al final, todo es amor incondicional y roto.
Siempre
roto.

Comentarios

  1. Los cristales del corazón cuesta mucho tiempo limpiarlos pero quiero pensar que algún día dejan de hacer cortes.

    Salud y besos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Poesía entrópica