~Espero que esto se quede en un hasta luego~

Lo que más me llamó la atención fue el color de tu piel. Puede que la gente de color sea muy común en la actualidad, que estén bien posicionados en la economía de algunos países y que lleven grandes empresas de textil o de comida, pero a pesar de ello, yo sólo había visto a los negritos de la playa vendiendo pulseras, pareos, o gafas de sol baratas.
Tú y yo sabemos perfectamente cómo  nos conocimos, y no creo que sea necesario escribirlo aquí, sólo diré que me encantaste, y luego, cuando descubrí tus mofletes estirables, tu nariz y lo blandita que era tu cara... dios, me encantaste aún más.
Hoy es el último día que nos vemos, y por un lado estoy deseando verte para poder estrujarte de nuevo, pero... dios... te vas... ¿ya? ¿tan rápido ha pasado el tiempo?
He tenido que tragar saliva varias veces  mientras escribo esto para poder contener las ganas de llorar... Aún así espero que tengas un bien viaje y todas esas cosas que se suelen decir.
Sinceramente, (y lo digo de corazón) espero que todo te vaya bien, que consigas todo lo que te propongas y que seas muy feliz.
Espero volver a verte pronto, tanto si voy yo para allá (por que uno de los destinos a los que pienso ir cuando sea mayor, cuando esté independizada, cuando tenga dinero y cuando tenga un coche super chachi es ir a Valencia) o como si vienes tú para acá.

Te quiero, a ti, a tus mofletes, a tu cara estirable y a todos los momentos que he pasado contigo estos últimos días

Gracias por todo J.







P.D: como ves, tu caja sigue estando en mi cuarto, y estará ahí hasta que se rompa, hasta que me mude o hasta que llegue el fin del mundo y tenga que salir tan rápido de casa que no pueda llevármela.

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Poesía entrópica