~inicios~

Con dificultad la busco entre la multitud... Se había desvanecido como si nunca hubiese existido. Me dejó con las palabras en la boca, con las te quiero aflorando a mi piel, con los te amos al borde de los labios. Aún así se había ido y no me había dejado decirle todo lo que la amaba y lo que deseaba estar con ella. Corrí en la dirección en la que se había desvanecido. Con la mirada atenta a todo movimientos de la gente, seguí andando a paso rápida buscándola, buscando al amor de mi vida. Cualquier camiseta roja, era ella, cualquier vaquero desgastado era ella.
Estar en el centro, abarrotado de gente un  sábado por la noche no me venía nada bien. De repente, una silueta despertó mi atención al otro lado de la calle. Era ella. Lo sabía. Llevaba una de las camisetas que yo le había regalado, roja y suelta, tal y como a ella le gustaban... Sus piernas lucían unos vaqueros desgastados y oscuros y llevaba sus zapatos negros. El pelo le caía detras en forma de pico y ondeaba con cada paso que ella daba. Por alguna razón que desconozco, sabía que la había encontrado. Se detuvo y se dio media vuelta.
Se paró el tiempo.
Las lágrimas ya asomaban y el rostro se me iluminó con tan solo una mirada suya.
Corría hacia ella. Los segundos a su lado era demasiado preciado como para malgastarlos.
Una vez a su lado la abracé.

-No te vuelvas a ir. Te lo suplico.

En ese momento, estallé en llanto. Ella me abrazó y permanecimos así durante unos minutos.

-Te amo- me susurró al oido.

Y ese fue el inicio de nuestra historia.

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Poesía entrópica