~Versos de guerras~

Ella, pálida, con las ojeras dibujando su ojos, con la mirada desenfocada y el miedo en el rostro.

Ella, la cara tersa, la mandíbula rígida y las manos agarrando con desesperación sus miedos, esperando a que se vayan con el temblor de su cuerpo.

De fondo, dándole música a su niñez, los fusilamientos desenfrenados, los helicópteros sobrevolando los campos y las bombas cayendo desde el cielo, sembrando la desesperación y esperando a que los gritos de terror superen a los del miedo.

Ella, siendo testigo de los ríos de sangre, sola, perdida en un sótano viejo y pequeño, pero a pesar de todo, loca.

Ella, sabiendo lo que le espera, siendo consciente de su muerte, enfrentando al destino de frente.

Ella, aferrándose a su último aliento, muere acurrucada en un rincón, sosteniendo en sus dedos las lágrimas que mojaban su cuerpo.

Y es que ella, tan frágil, tan sola, tan loca, tan fría, tan muerta, sigue esperando en aquel rincón a que su alma vuelva.

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Poesía entrópica