~No ser nada, y serlo todo~

Oír su voz cerca de mí y que mi corazón realentice sus latidos.
Poder abrazarle en cualquier momento, y darle besos inocentes en la mejilla.
Apoyar mi cabeza en su hombro y respirar su aroma, que sigue teniendo una descripicón imprecisa.
Y aún así, no ser nada.
Caminar de la mano, jugar con los dedos y con su palma.
Saltar, andar miles de metros y tumbarnos mirando al cielo.
Pasear por el muelle y mirar al infinito, buscando en las olas lo que hemos perdido por el camino.
Y aún así, no ser nada.
Cojerle del brazo, verle caminar hacia mí, mirar en sus ojos color café y ver su alma tras ellos.
Sentir sus manos rodeándome.
Tumbarme a su lado y mirar las gaviotas que nos sobrevolaban.
Jugar con las miradas que lanzábamos al cielo.
Y todo, unirlo, juntarlo, crear el cuadro perfecto de una tarde nublada con una brisa leve.
Pintar así, en un lienzo la cantidad de sonrisas que yo he esbozado hoy.
Y aún así, no ser nada.
Ser algo más que eso.
Ser amigos.
Ser dos personas que caminan juntos, de la mano, sintiendo el pulso de la otra, pero pudiendo pensar con claridad y sabiendo que los sentimientos no nos jugará una mala pasada.
Ser amigos y estar unidos así, tan sólo por ese lazo.
Es realmente perfecto, y hace que todo lo que haya alrededor, lo sea.

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Poesía entrópica