~ Motivos de risas~

Fueron días muy duros.
La tensión se notaba en el aire, igual que las ganas, los nervios, la excitación y la opresión del pecho que nos embargaba a todos.
Los preparativos eran muy precipitados.
Los decorados totalmente caseros, se desenvolvían en el escenario tan solo resguardados por una caja de cartón, y se defendían con un papel blanco rasgado con algunos trazos de colores.
Las cosas pesaban. Los libros, las sillas, la cama hinchable e incluso los globos. Éstos últimos se quedaban en los dedos hasta que su peso era excesivo y nos veíamos obligados a soltarlos en un ataque de baile, al compás de un golpe de música.
La música. Dios mio. Las entradas no cuadraban , el guión se tenía que ceñir a las notas que resonaban en la sala, debía estar lo suficientemente alta como para poder bailar y luego, lo suficientemente baja como para que los diálogos se escuchasen por encima de los cuchicheos del público.
Aparte, estaba el vestuario.
Las camisas que volaron, los pantalones negros, las faldas con vuelo, las manoletinas que hacían daño en los bordes de los pies, los lazos, las pulseras, los pequeños detalles del maquillaje, la sombra, los labios color carmín, la purpurina que volaba sobre nuestros cuerpos, el talco para engañar al tiempo, los peinados simples, llenos de horquillas y rizos.
Y la suma de todo eso, que daba como resultado las risas del público, el abrir y cerrar del telón, el humo de sabor caramelo, los aplausos, los silbidos, las carcajadas espontáneas que surgían entre todas las personas que nos veían desde las butacas.
Y nosotros encima del escenario, estando en el punto de mira de todas las personas, siendo el centro de atención de las miradas y el motivo de las sonrisas.
Nosotros, que tanto luchamos por sacar la obra a flote, los que pusimos hasta el alma en las palabras, los que intentamos expresar lo que el guión exigía.
Nosotros, que pusimos la mano en el fuego, que estuvimos al borde de la locura, que nos sentimos con el agua al cuello...
Nosotros, que al fin y al cabo, hicimos una respresentación estelar.

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Poesía entrópica