~Se acabó eso de llorar en cada esquina ~

Ya cerré las puertas de mi corazón de forma provisional.
Es suficiente, ¿No?
Ya acabó ese periodo en el que deseaba quedarme en la cama y morir, llorar, gritar por dentro, sufrir y acabar con mi vida.
Soy lo suficientemente fuerte como para superar las cosas que me afectan. No tengo el billete que se necesita para regresar al pasado, ni el pergamino en el que está escrito el futuro, y no me voy a arriesgar a buscarlos.
Las heridas cicatrizan, las tiritas que he colocado ya se han caído. El corazón ha dejado de sangrar. Ahora está en periodo de recuperación.
Por lo menos, sé que sigue de una pieza. Bueno... más o menos...

Comentarios

  1. Nunca, nunca, nunca, nunca, nunca, nunca. Permitas que nadie, nadie, nadie, nadie, nadie, te quite las ganas de vivir ni de acabar con tu vida. Por favor, eso NO. Ni siquiera llegar a pensarlo.

    En el amor es importante volar junto a alguien, pero no encima de ese alguien, de tal forma que si se marcha, puedas seguir volando por tu cuenta.

    Aunque creo que esto lo has descubierto tu sola viendo como se cierran las heridas con el tiempo.

    Igual esta canción te ayuda:

    https://www.youtube.com/watch?v=NNRFCuRKP3U


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exacto.

      Supongo que ninguno de nosotros podemos pensar en la vida cuando lo único que te duele es el órgano que te la proporciona.

      Es una manera de hablar (escribir en este caso), pero espero no llegar a tal desesperación ni soledad por alguien. Espero no pensar que mi vida vale menos por que la persona X se ha ido.

      Bueno, mentiría si afirmase tal cosa.

      Son periodos, ¿No?
      Todos acabamos en los mismo, al fin y al cabo, y esta vez no hablo de muerte, si no de aceptación y superación.

      Saludos pequeño artista.

      Eliminar

Publicar un comentario

Poesía entrópica