~Pasos~

Íbamos por la orilla de la playa mientras sonreíamos al contacto con las olas frías.
Mi hermano iba detrás poniendo cada uno de sus piececitos en las huellas que dejaban los míos en la arena.
Me giré y lo vi con la cabeza gacha concentrado en saltar en cada una de las figuras de mis pies.

-¿Estas siguiendo mis pasos?

Levantó la vista, me miró con la cara de pillo que siempre tiene y me regaló un sí entre risas.

Seguí andando, pero esta vez hice los pasos más largos, luego junté los pies y me puse de lado.
Él se reía mientras intentaba seguir mi ritmo.

Será que el hecho de leer y escribir me da un don especial para tomarlo todo como una metáfora. Habrá sido el sol que pegaba fuerte, o el contraste del calor de mi piel con el frío de mis dedos comidos por la orilla. No sé que habrá sido, pero ese pequeño juego me hace feliz.

Comentarios

  1. ¿A quién no le haría feliz? Es maravilloso que tu hermano "siga" tus pasos :-)

    Abrazos.

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    Respuestas
    1. Hasta los más pequeños nos enseñan cosas. Creo que es él el que me tiene que dar lecciones a mi.

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  2. Soy ya feliz con mis dos hijos, con sus sonrisas y con sus distintas capacidades, unas ya visibles, otras en formación, pero si tu hermano siguiese tus sensibles u honestos pasos, aunque fuese de lejos, moriría de felicidad...

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