Vivan los besos espontáneos.


1945. Estados Unidos contra Japón en una guerra que era más que un conflicto entre países. Era algo mundial, destructivo y mortífero. 
14 de Agosto de ese mismo año. El presidente estadounidense Harry S. Truman anuncia el fin de la Segunda Guerra Mundial y la gente se echa a la calle feliz, eufórica e incrédula. Una enfermera que trabajaba en un hospital de Nueva York sale de la boca del metro para reunirse con la multitud que celebra la victoria en Times Square. En ese mismo momento un marinero le agarra del brazo, le trae contra sí y le besa. 

Feliz día del beso. 

Comentarios

Poesía entrópica