Encuentros y reencuentros.

A ver cómo explico esto:
Estaba vacía.

Me sentía como un pedacito de cielo sin sol, como un barco sin velas. Me sentía perdida y vacía como cualquier persona a la que le falte algo en su vida.
He intentado que él me llenase ese hueco que tenía dentro, pero ha sido imposible. No porque no lo haya querido ni lo haya intentado, es que no era la pieza de puzzle que había perdido.
Ayer fue un día de encuentros y recuerdos. Fue un día de recordar los que es tenerla al lado.
De verdad, pensaba que la había perdido para siempre. Pensaba que ella ya no querría volver a mi vida, y que nadie más podría ocupar su lugar. Ni él podría hacerlo. Pero después de las 24 horas que pasé con ella, después de reírme sin mentir, después de abrirme el pecho y estar a punto de llorar, después de verle en los ojos lo que me faltaba a mi, me he sentido completa.
Ojalá no se vaya nunca de mi vida.
Ojalá no vuelva a alejarme de ella.
Ojalá nunca perdáis a vuestra mejor amiga,
y si lo hacéis,
intentad recuperarla por todos los medios. .

Comentarios

  1. Pase lo que pase, un amigo de verdad siempre puede recuperarse.

    Salud y abrazos.

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Poesía entrópica